V FOR VENDETA:
EL CONCEPTO DE
ESTADO Y SU PROBLEMATIZACIÓN EN LA INGLATERRA FUTURISTA DEL 2020
Lizbeth Alpargatero Ulloa
alpargatero@gmail.com
31 de Marzo de 2008
“V
for Vendeta”
representa dentro de la cinematografía contemporánea una de las películas con
mayor pertinencia en el debate actual sobre el Estado y la política. Es una
película ambientada en un futuro próximo en un país como Inglaterra que se ha convertido
en un Estado totalitario y fascista.
La película narra la historia de V un
hombre que dedica su vida a poner en marcha un plan para libertar al pueblo de Inglaterra de la corrupción
de su gobierno y del carácter tiránico de sus dirigentes. De igual manera,
exhorta a los ciudadanos a realizar un ejercicio de soberanía, cuestionando y
atacando no solamente a los dirigentes políticos sino a las estructuras
simbólicas que los sustentan.
V convoca a los ciudadanos a la
destrucción del Parlamento el 5 de noviembre: el día de Guy Fawkes, recordando
con ello un antecedente histórico real, que fue el descubrimiento en 1605 de
este personaje en un túnel bajo el Parlamento con 36 barriles de pólvora. Él,
en compañía de otros conspiradores habían planificado lo que más tarde se
conocería como «la conspiración de la pólvora» en reacción a la tiranía
del gobierno de Jacobo I. Fawkes[1] y el resto de saboteadores
fueron ahorcados, destripados y descuartizados, y su plan para derrocar el
gobierno jamás llegó a perpetrarse.
Retomando el espíritu de esa rebelión
y como conmemoración de aquel día, V en la película busca llevar a cabo esa
conspiración fallida en 1605, derrotando el gobierno futurista de Inglaterra
del 2020, matando a sus principales dirigentes y destruyendo la simbología que
subyace a la estructura del edificio del Parlamento.
En ese desarrollo temático, no
solamente se dejan entrever elementos que configuran el concepto de Estado
moderno, sino que adicionalmente estos elementos se proyectan en el futuro en
una nueva forma de Estado con características fascistas, autoritarias y
totalitarias en un contexto de profundización de la globalización y con ello de
las tecnologías de poder basadas en la sociedad de la información y las
técnicas avanzadas para el ejercicio del biopoder.
Así pues, en el presente ensayo se
abordarán los conceptos de Biopoder, soberanía, violencia legítima y razón de
Estado a fin dilucidar cuál es la problematización que sobre el Estado sugiere
la película.
Para abordar esta temática se propone
la siguiente estructura de exposición: contextualización del marco histórico de
la película, análisis de los conceptos a la luz de las teorías políticas de
Foucault, Weber, y Schmit, y planteamiento de la problemática de Estado que sugiere
la política desde la perspectiva política
y la académica y finalmente se exponen las conclusiones.
- Contexto
histórico
Al referirnos
al contexto histórico de la película V for Vendeta es importante tener
en cuenta dos aspectos:
a.) El
contexto en que se enmarca el desarrollo de la trama de la película: Londres en
el 2020
b.) El
contexto en que la película se produce: Orden mundial en el año 2005.
En relación
con el primero, V
de Vendetta transcurre en un tiempo futuro, aunque puede reconocerse la imagen
actual de Londres. Recrea un tipo de gobierno ultraconservador[2],
frente al cual reacciona V de Vendeta. Londres conserva, en este futuro,
monumentos venerables y simbólicos como el Parlamento, el tribunal penal de Old
Bailey y el Big Ben; sin embargo, en la práctica la ciudad, al igual que el
resto del país, ha sucumbido al aislamiento y la depresión propia de un Estado
de posguerra.
El canciller Adam Sutler ha construido un tipo de sociedad
disciplinarizada y vigilada por medio de su partido extremista ‘Fuego
nórdico’, al cual presenta como el único camino y medio para la defensa de
Inglaterra contra la guerra, la enfermedad y el hambre. La política de este
canciller ha despojado la cultura, las
libertades personales y ha moldeado el pueblo y lo ha disciplinarizado en las
reglas ultraconservadoras. De forma que en este contexto nadie se atreve a
alzar la voz para protestar por temor a ser capturado por los “dedos”– las
fuerzas de la policía secreta del ministro Creedy.
Sin duda este contexto comparte similitudes
con el panorama político que se vive en el 2005, año en el que se produce la
película. En lo referente al orden político, después del 11 de septiembre,
Estados Unidos despliega una política antiterrorista, fortalece su capacidad e
intervención militar y garantizar la dominación del capital
rentista a escala global a través de la expansión de un modelo de desarrollo
económico neoliberal. Los Estados Unidos se encuentran, indudablemente, en una
situación de dominación mundial, la cual se sustenta en el dominio del capital
financiero. Así mismo, se construye un discurso político que busca legitimar
las acciones del imperio que criminalizan la resistencia social y todos los
focos que representen ideas políticas,
económicas y culturales diferentes al proyecto hegemónico de los Estados
Unidos. Este contexto se caracteriza y proyecta en Londres. La razón de que sea
este país el escenario de la película, y no en estados Unidos, radica en que
los creadores del comic, en la idea original, antes de que se convirtiera en
guión, estuvieron influenciados por el contexto histórico del régimen de
Margareth Tacher, que representaba la combinación entre ideas ultra
conservadoras y neoliberales.
En
consecuencia el contexto señalado en la película, así como el contexto en que
ésta se produce se caracteriza por una forma de Estado fundado en los conceptos
de Pueblo, Soberanía, Violencia, pero ahora alimentados por una estadio
histórico que corresponde al capitalismo financiero, la globalización y la
actualización de tecnologías de poder
que conllevan a la profundización de la intervención del Estado sobre la
población y el territorio, perfeccionando las técnicas de biopoder que
caracterizaron la construcción del concepto de Estado moderno.
2. Problematización del concepto de
Estado que sugiere la película
El pensamiento occidental sobre el
Estado se ha alimentado de la filosofía griega, de la república romana, del
renacimiento, posteriormente de los
filósofos del pensamiento liberal moderno y más recientemente de los
planteamientos de los filósofos posmodernos. Sin embargo, esa trayectoria lejos
de ser una evolución lineal de la historia, se ha constituido en una serie de
hechos sociales y de teorías que reflejan continuidades y discontinuidades que
han construido el concepto de Estado de manera compleja y a partir de una
paradoja: “la universalización del individuo”
Para los griegos, no existía una idea
de Estado como tal. La comunidad política se constituía como una unidad, y por
lo tanto tampoco existía el concepto de sociedad civil. Es en la comunidad
política en donde las virtudes del polite configuraban un orden social y
político monolítico, caracterizado por relaciones democráticas horizontales entre iguales. Posteriormente, con la influencia de la república
romana y ante la disolución de la comunidad política se juridiza la política
y se da lugar a la separación entre la Iuri societas y a la civiles societas; las relaciones horizontales, entre iguales, se
convierten en verticales trayendo como consecuencia directa la separación entre
Estado (como constructo ahora juridizado)
y la sociedad civil.
Dicha
separación no constituye un proceso automático, es con Maquiavelo en la época
del renacimiento, en donde podemos encontrar la génesis del concepto de Estado
el cual se sustenta en el nuevo paradigma de racionalidad y técnica política. Posteriormente
los filósofos del pensamiento liberal clásico alimentaron las diferentes teorías
del Estado en occidente y dieron las claves de interpretación para entender el
concepto de Estado.
En ese marco,
la premisa de la existencia del estado de naturaleza que requiere la creación
de un contrato social, propuesta desde diferentes enfoques por los filósofos
contractualistas, como Hobbes, Rousseau, y Locke dieron origen al Estado como constructo, como comunidad imaginada,
que nace de un contrato para garantizar
la libertad, la propiedad privada y la seguridad de los asociados. Luego,
Sieyes, Kelsen y Weber, aportan a la
teoría del Estado moderno los conceptos de Tercer Estado (nación), el Estado
como orden normativo coactivo, y el Estado como un aparato administrativo
burocrático. Este proceso es lo que
Foucault denomina como la gubernamentalización del Estado[3] y
ocurre paralelamente en un contexto de desarrollo del capitalismo.
En ese
contexto, cuando se piensa en el concepto de Estado moderno, más allá de
enunciar los elementos constitutivos de este (Territorio, población,
administración, violencia legítima, orden normativo y nación), de acuerdo a
todos los aportes teóricos y filosóficos de occidente, se requiere
problematizar el concepto mismo. Y para ello la película que aquí se analiza,
nos permite plantear la siguiente hipótesis:
El Estado
moderno si bien se configuró como una comunidad imaginada, escindida de la
sociedad, en el interior de la cual los individuos y sus libertades eran los
puntos neurálgicos de la construcción teórica, (proceso que puede denominarse
como la universalización de la individuación), en la posmodernidad el Estado terminó
realizando una función, no de universalización sino de totalización en donde no
existe ningún asunto que escape al poder del Estado.
En la
modernidad este proceso partió de un ejercicio de un poder inicialmente sobre
el cuerpo del individuo, posteriormente sobre la población, el territorio y la
riqueza dando lugar al poder sobre la
vida: o lo que Foucault Denomina el biopoder.
En la posmodernidad éste se perfecciona y
se sirve de tecnologías acordes con un contexto de globalización y capitalismo
financiero.
Con la
película V For Vendeta es posible
ubicarnos en este espacio histórico, por denominarlo de alguna manera de
posmodernidad, para dilucidar los elementos del Estado y su problematización en
al actual contexto histórico.
3 Soberanía, violencia legítima, razón de Estado y
biopoder
La soberanía y el uso de la Violencia legítima[4]: En
un contexto democrático parlamentario como el de Londres, la soberanía es
ejercida aparentemente por el pueblo; sin embargo para el tipo de gobierno
ultraconservador de la película esta soberanía no es encarnada por el pueblo,
sino por el canciller Sutler quien decide sobre la vida y muerte de los
ciudadanos según las razones de Estado[5].
Sin embargo,
el problema radical de la película, consiste en que V con su estrategia de
acción política demuestra, que la totalización a la que ha llevado el Estado
puede ponerse en cuestión, retando la esencia de su poder e incluso llegando a
la destrucción del régimen. Esto se sustenta en el principio de que todo individuo tiene
derecho a ser individuo, y como tal tiene el derecho e incluso el deber de
oponer resistencia al régimen y utilizar los medios que le sean necesarios y no
por ello debe ser llamado terrorista.
En ese
sentido, si bien el Estado representado por el canciller Sutler utiliza los
medios de violencia necesarios para disciplinarizar al pueblo, también es
legítimo el uso de la fuerza como manifestación de la soberanía del pueblo
cuando este quiere retar el poder del Estado. En este aspecto es importante traer a colación
a Weber para quien el Estado es la
única fuente de derecho a la violencia; sin embargo, la política no es otra cosa que la aspiración
a participar en el poder o por lo menos influir en la distribución del
mismo. Y por lo tanto V lo que esta
desarrollando no es precisamente terrorismo, al contrario lo que estaría
realizando es el ejercicio de la política.
Esto entendiendo que el Estado es un
sistema y por lo tanto puede es dinámico; si existe un orden, también ese orden
puede ser cuestionado o incluso modificado cuando no satisfaga los intereses
del pueblo. No se trata de justificar el terrorismo sino de entender que la
violencia y la guerra hacen parte de la naturaleza política y social y así
mismo es acto fundante[6]
de los órdenes sociales y políticos.
Biopoder
El concepto de biopoder se sustenta, en el de la Soberanía , con base en
el cual el rey dispone sobre la vida y la muerte de sus súbditos. [7] A finales del
siglo XVIII se desarrolla una tecnología de poder basada en técnicas de racionalización, sistemas de
vigilancia, jerarquías, inspecciones que conforman lo que el autor denomina una
tecnología disciplinaria del trabajo.
A finales de este siglo y comienzo del XIX esto sufre una transformación y da
lugar una nueva tecnología que recogen las técnicas disciplinarias, la integra
y la modifica dando lugar a lo que Foucault denomina como anatomopolítica o
biopolítica. Y es aquí donde el elemento de la población como constitutivo de
un Estado nación entra a ser un asunto político y biológico de intervención.
Ahora, ya no
es el individuo el objeto de intervención del Estado, es la población y para
ello surge la estadística como técnica para intervenir este nuevo cuerpo de
manera que se obtengan estados globales de equilibrio y regularidad, llevando a
un ejercicio de poder, no solamente en términos de disciplina sino en términos
de regularización. El poder
disciplinario se ejerce sobre el cuerpo y el regularizador sobre la población.
La norma es el elemento que se aplica tanto al cuerpo que se disciplinariza
como a la población que se regulariza.
El régimen totalitario del canciller
Sutler, se fundamenta en este biopoder desarrollando técnicas de producción de
miedo para garantizar la sumisión de sus ciudadanos. Igualmente desarrolla e
implementa tecnologías de poder para ejercer la función de intimidación como la
policía secreta, la vigilancia ininterrumpida y la constante amenaza de
peligros inminentes y apocalípticos. La censura, la propaganda, y la falta de
libertad de expresión son los dispositivos de sustento del biopoder. Se
controla la raza y por lo tanto la vida y en esa lógica es que acabar con las
minorías resulta, para el gobierno de Sitler, un crimen necesario. En el contexto de la
sociedad de la información, Sutler pasa todo el tiempo delante de un inmenso
monitor desde el que dirige los discursos al país, y desde el que lleva a cabo
conferencias digitales con su gabinete para tomar las medidas correspondientes
y para debatir los más profundos secretos de Estado.
Conclusión
Como se observó a lo largo de la
exposición de este documento, la paradoja sobre la cual se sustentó el concepto
de Estado moderno en la que se concilio la escisión entre lo individual y lo
público (entre sociedad civil y Estado) en una función de universalización del
Estado, plantea un viraje en la posmodernidad.
La función de Estado ya no se centra
en la universalización sino en la totalización. No existe asunto que escape al
poder y conocimiento e intervención del Estado. En ese sentido, si bien los
elementos de soberanía, la violencia
legitima, el biopoder y las razones de Estado dieron forma y contenido a éste
concepto en la Modernidad ,
en la posmodernidad estos elementos se
perfeccionan. Y esto es lo que demuestra la película V for Vendeta: un gobierno
que desde una lógica de administración total, dirige los destinos del pueblo,
pero no a partir del reconocimiento de sus individuales e identidades
particulares, sino a partir de la homogeneización de acuerdo a los preceptos
ultraconservadores y fascistas. Lo anterior en el marco de una sociedad
globalizada en donde las tecnologías de poder se perfeccionan cada vez más.
Sin embargo, la película no termina
con final desalentador. El proyecto de destrucción del régimen se lleva a cabo.
Si bien V muere, no muere la idea revolucionaria que encarnó. El pueblo que el
5 de noviembre del 2020 acudió a la cita de V, se había despojado de la máscara
imaginaria que les había impuesto el régimen con base en la cual se desarrollo
la función totalizadora del Estado. Esto es la mascara con la cual se les homogenizó y se los obligó a
despojarse de su potencial creador, de su cultura, de sus deseos y preferencias
sexuales, religiosas y culturales y los llevó a la renuncia de la identidad individual.
Se colocaron la mascara de V, (que caricaturiza a Guy Fawkes), pero una vez
estalla el parlamento se quitan esta mascara que representó la revolución y con
ello quedan libres y soberanos para la construcción de un nuevo régimen
político.
BIBLIOGRAFÍA
·
FOUCAULT,
Michael Clase del 1º de febrero de 1978
En FOUCAULT, Michael “Seguridad,
territorio, población” Fondo de Cultura Económica, México, 2006. Págs. 107 – 13
·
FOUCAULT,
Michael Clase del 1º de febrero de 1978
En FOUCAULT, Michael “Seguridad,
territorio, población” Fondo de Cultura Económica, México, 2006. Págs. 107 – 138
·
FOUCAULT,
Michel Clase del 1º de febrero de 1978
En FOUCAULT, Michel “Seguridad,
territorio, población” Fondo de Cultura Económica, México, 2006. Págs. 107 – 138
·
WEBER, Max La política como vocación En El
político y el científico Alianza Editorial, Madrid, 1998. págs. 81-180
·
SCHMITT,
Carl, Dictadura comisarial y Teoría
del Estado, En “La Dictadura ”. Alianza
Editorial, Madrid, 1985 Págs. 32-74
·
Ficha
técnica de la película.
[1] Fawkes
fue uno de los trece católicos resentidos que ansiaba poner fin a la
persecución de los católicos ingleses por parte del rey Jacobo. El objetivo
consistía en crear una situación de caos y desorden en el país, que condujese a
la instauración de un nuevo régimen político y monárquico partidario de la
causa católica. El veterano soldado Fawkes era todo un experto en explosivos, y
pasó a desempeñar un papel fundamental en el plan del grupo. Los conspiradores
alquilaron un sótano debajo de la
Cámara de los Lores, donde almacenaban los explosivos
mientras aguardaban la apertura del parlamento. Al incorporar más hombres a la
conspiración el secreto comenzó a correr peligro. Hasta que una carta anónima
entregada a Lord Monteagle —que era católico—, advirtiéndole de que no
asistiera a la apertura oficial del Parlamento, echó todo el plan por la borda.
La noche del 4 de noviembre descubrieron a Fawkes en el sótano, le arrestaron y
le llevaron en presencia del rey. Ante la cruel tortura quebrantó su silencio y
reveló el ambicioso plan. Fawkes y el resto de conspiradores fueron ahorcados,
destripados y descuartizados en público, como era costumbre hacer con los
traidores en aquella época. Desde entonces cada 5 de noviembre se encienden
hogueras y se lanzan fuegos artificiales que iluminan toda Inglaterra para
rememorar el fracaso de la conspiración que pretendía derrocar al rey y a su
gobierno. Se venden máscaras de Fawkes en todo el país, y se prende fuego a
muñecos del conspirador o “Guys”. http://wwws.warnerbros.es/vforvendetta/. Consultado el 31 de marzo a
las 9:00 p.m.
[2] La película tiene su antecedente en
un comic, en el que Moore y Lloyd recrean la
historia de V de Vendeta influenciados por el Gobierno de Margaret Tacher que
representa esos principios del Estado policía y fascista británico.
[3] La relación compleja entre territorio, riqueza y
territorio lleva a plantear que el problema del Estado en la modernidad, es el
problema del gobierno de esas tres variables, las cuales se relacionan de
diferentes maneras y con diferentes grados de complejidad. Desde esa
perspectiva Foucault plantea una historia de la gubernamentalidad y por esta
entiende:
El conjunto constituido por las instituciones, los procedimientos
análisis y reflexiones, los cálculos y las tácticas que permiten ejercer esa
forma bien específica, aunque muy compleja, de poder que tiene por blanco
principal la población, por forma mayor la economía política, y por instrumento
técnico esencial los dispositivos de seguridad.
Preeminencia del tipo de poder que llamamos gobierno sobre todos los
demás
Resultado del proceso en virtud del cual el estado de justicia de la
edad Media se convirtió en administrativo y de esta manera se gubernamentalizó.
Desde esta posición
el autor considera que el problema no es la estatización de la sociedad sino su
gubernamentalización. Esta que comenzó desde el siglo XVIII y para lo que
Maquiavelo fue decisivo en lo teórico-pragmático. Tomado de la reseña de
Foucault, FOUCAULT,
Michel Clase del 1º de febrero de 1978
En FOUCAULT, Michel “Seguridad,
territorio, población” Fondo de Cultura Económica, México, 2006. Págs. 107 – 138
[4] A partir de la pregunta: ¿Qué es la política?, Weber responde
que es la dirección o la influencia sobre la dirección de una asociación
política, esto es, al Estado. Este sociólogo, desarrolla el concepto de Estado
como la asociación política que posee la violencia física. Esta se constituye
en su medio específico. Esta asociación política de individuos libres se
realiza sobre un territorio y es el Estado el que reclama para sí el monopolio
de la violencia legítima. Tomado de reseña para clase de teoría del Estado
Febrero de 2008.
[5] En el estado
moderno con la influencia de los antimaquiavelicos surge el concepto de razón
de Estado. Este sustenta en una racionalidad instrumental en donde no importa
los medios que utilice el soberano, se requiere es la eficacia en el
cumplimiento de los fines del Estado. En ese marco el estado utiliza técnicas
como por ejemplo la dictadura comisarial para despojarse de las regulaciones
normativas y poder decidir en un periodo de tiempo sin las restricciones del
orden jurídico. A este respecto Schmit plantea:
“Lo que aquí
importa no son ya consideraciones jurídicas, sino solamente el medio apropiado
para lograr un éxito concreto en un caso concreto” (…) “De ahí que precisamente
en la dictadura, domine exclusivamente el fin, liberado de todos los
entorpecimientos del derecho y solamente determinado por la necesidad de dar
lugar a una situación concreta. Donde existe por principio un interés
exclusivamente técnico por las cosas estatales y políticas, las consideraciones
jurídicas pueden ser igualmente inconvenientes e imprácticas.” SCHMITT, Carl” La Dictadura ,
Editorial Alianza, Madrid, 1985 Págs. 32-74
[6] “Yo creo que la historia, tal como la vemos funcionar
en el siglo XIX, o al menos en la primera mitad del siglo, utiliza las dos
grillas de intelegibilidad: la que se despliega a partir de la guerra inicial,
que va a atravesar todos los procesos históricos y los animará en todos sus
desarrollos, y otra grilla que va a remontarse desde la actualidad del
presente, la realización totalizadora del Estado, hacia el pasado, para
reconstruir génesis. De hecho ninguna de las dos grillas funciona nunca sin la
otra: siempre se las utiliza casi a la par, siempre van al encuentro una de la
otra, se superponen en mayor o menor
medida, se entrecruzan parcialmente en sus confine. En el fondo tenemos
una historia, que se escribe, por un lado, en forma de dominación – con la
guerra como segundo plano- y, por el otro, en forma de totalización, con la
emergencia del Estado por el lado del presente o, en todo caso, en la
inminencia de lo que pasó y lo que va a pasar. FOUCAULT, Michael Clase del 10 de Marzo de 1976 En FOUCAULT,
Michael “Defender la Sociedad ” Fondo de Cultura Económica, México, 2006.
Págs. 107 – 138
[7] “Desde el siglo XVIII (o en
todo caso, desde finales del siglo XVIII) tenemos entonces dos tecnologías de
poder que se introducen con cierto desfasaje cronológico que están
superpuestas. Una técnica que es disciplinaria: Está centrada en el cuerpo,
produce efectos individualizadores, manipula el cuerpo como foco de fuerzas que
hay que hacer útiles y dóciles a la vez. Y por el otro lado, tenemos una
tecnología que no se centra en el cuerpo sino en la vida, una tecnología que
reagrupa los efectos de masa propios de una población que procura controlar la serie de acontecimientos
riesgosos que pueden producirse de una masa viviente de una tecnología que
procura controlar (y eventualmente modificar) su probabilidad, o en todo caso,
compensar sus efectos.” FOUCAULT, Michel. Clase del 17 de Marzo de 1976 En FOUCAULT, Michael “Defender la Sociedad ” Fondo de Cultura Económica, México, 2000.
Págs. Pág. 225
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