lunes, 23 de abril de 2012


V FOR VENDETA:
 EL CONCEPTO DE ESTADO Y SU PROBLEMATIZACIÓN EN LA INGLATERRA FUTURISTA DEL 2020
  
Lizbeth Alpargatero Ulloa
alpargatero@gmail.com
  31 de Marzo de 2008


Introducción



“V for Vendeta” representa dentro de la cinematografía contemporánea una de las películas con mayor pertinencia en el debate actual sobre el Estado y la política. Es una película ambientada en un futuro próximo en un país como Inglaterra que se ha convertido en un Estado totalitario y fascista.

La película narra la historia de V un hombre que dedica su vida a poner en marcha un plan para libertar al pueblo de Inglaterra de la corrupción de su gobierno y del carácter tiránico de sus dirigentes. De igual manera, exhorta a los ciudadanos a realizar un ejercicio de soberanía, cuestionando y atacando no solamente a los dirigentes políticos sino a las estructuras simbólicas que los sustentan.

V convoca a los ciudadanos a la destrucción del Parlamento el 5 de noviembre: el día de Guy Fawkes, recordando con ello un antecedente histórico real, que fue el descubrimiento en 1605 de este personaje en un túnel bajo el Parlamento con 36 barriles de pólvora. Él, en compañía de otros conspiradores habían planificado lo que más tarde se conocería como «la conspiración de la pólvora» en reacción a la tiranía del gobierno de Jacobo I. Fawkes[1] y el resto de saboteadores fueron ahorcados, destripados y descuartizados, y su plan para derrocar el gobierno jamás llegó a perpetrarse.

Retomando el espíritu de esa rebelión y como conmemoración de aquel día, V en la película busca llevar a cabo esa conspiración fallida en 1605, derrotando el gobierno futurista de Inglaterra del 2020, matando a sus principales dirigentes y destruyendo la simbología que subyace a la estructura del edificio del Parlamento. 

En ese desarrollo temático, no solamente se dejan entrever elementos que configuran el concepto de Estado moderno, sino que adicionalmente estos elementos se proyectan en el futuro en una nueva forma de Estado con características fascistas, autoritarias y totalitarias en un contexto de profundización de la globalización y con ello de las tecnologías de poder basadas en la sociedad de la información y las técnicas avanzadas para el ejercicio del biopoder.

Así pues, en el presente ensayo se abordarán los conceptos de Biopoder, soberanía, violencia legítima y razón de Estado a fin dilucidar cuál es la problematización que sobre el Estado sugiere la película. 

Para abordar esta temática se propone la siguiente estructura de exposición: contextualización del marco histórico de la película, análisis de los conceptos a la luz de las teorías políticas de Foucault, Weber, y Schmit, y planteamiento de la problemática de Estado que sugiere la política desde la perspectiva política  y la académica y finalmente se exponen las conclusiones.

  1. Contexto histórico

Al referirnos al contexto histórico de la película V for Vendeta es importante tener en cuenta dos aspectos:
a.) El contexto en que se enmarca el desarrollo de la trama de la película: Londres en el 2020
b.) El contexto en que la película se produce: Orden mundial en el año 2005.
En relación con el primero, V de Vendetta transcurre en un tiempo futuro, aunque puede reconocerse la imagen actual de Londres. Recrea un tipo de gobierno ultraconservador[2], frente al cual reacciona V de Vendeta. Londres conserva, en este futuro, monumentos venerables y simbólicos como el Parlamento, el tribunal penal de Old Bailey y el Big Ben; sin embargo, en la práctica la ciudad, al igual que el resto del país, ha sucumbido al aislamiento y la depresión propia de un Estado de posguerra.

El canciller Adam Sutler  ha construido un tipo de sociedad disciplinarizada y vigilada por medio de su partido extremista ‘Fuego nórdico’, al cual presenta como el único camino y medio para la defensa de Inglaterra contra la guerra, la enfermedad y el hambre. La política de este canciller ha despojado la cultura,  las libertades personales y ha moldeado el pueblo y lo ha disciplinarizado en las reglas ultraconservadoras. De forma que en este contexto nadie se atreve a alzar la voz para protestar por temor a ser capturado por los “dedos”– las fuerzas de la policía secreta del ministro Creedy.

Sin duda este contexto comparte similitudes con el panorama político que se vive en el 2005, año en el que se produce la película. En lo referente al orden político, después del 11 de septiembre, Estados Unidos despliega una política antiterrorista, fortalece su capacidad e intervención militar y garantizar la dominación del capital rentista a escala global a través de la expansión de un modelo de desarrollo económico neoliberal. Los Estados Unidos se encuentran, indudablemente, en una situación de dominación mundial, la cual se sustenta en el dominio del capital financiero. Así mismo, se construye un discurso político que busca legitimar las acciones del imperio que criminalizan la resistencia social y todos los focos que representen ideas  políticas, económicas y culturales diferentes al proyecto hegemónico de los Estados Unidos. Este contexto se caracteriza y proyecta en Londres. La razón de que sea este país el escenario de la película, y no en estados Unidos, radica en que los creadores del comic, en la idea original, antes de que se convirtiera en guión, estuvieron influenciados por el contexto histórico del régimen de Margareth Tacher, que representaba la combinación entre ideas ultra conservadoras y neoliberales. 

En consecuencia el contexto señalado en la película, así como el contexto en que ésta se produce se caracteriza por una forma de Estado fundado en los conceptos de Pueblo, Soberanía, Violencia, pero ahora alimentados por una estadio histórico que corresponde al capitalismo financiero, la globalización y la actualización de  tecnologías de poder que conllevan a la profundización de la intervención del Estado sobre la población y el territorio, perfeccionando las técnicas de biopoder que caracterizaron la construcción del concepto de Estado moderno.

 2. Problematización del concepto de Estado que sugiere la película

El pensamiento occidental sobre el Estado se ha alimentado de la filosofía griega, de la república romana, del renacimiento, posteriormente de los  filósofos del pensamiento liberal moderno y más recientemente de los planteamientos de los filósofos posmodernos. Sin embargo, esa trayectoria lejos de ser una evolución lineal de la historia, se ha constituido en una serie de hechos sociales y de teorías que reflejan continuidades y discontinuidades que han construido el concepto de Estado de manera compleja y a partir de una paradoja: “la universalización del individuo”

Para los griegos, no existía una idea de Estado como tal. La comunidad política se constituía como una unidad, y por lo tanto tampoco existía el concepto de sociedad civil. Es en la comunidad política en donde las virtudes del polite configuraban un orden social y político monolítico, caracterizado por relaciones democráticas horizontales entre iguales.  Posteriormente, con la influencia de la república romana y ante la disolución de la comunidad política se juridiza la política y  se da lugar a la separación entre la Iuri societas y a la civiles societas; las relaciones horizontales, entre iguales, se convierten en verticales trayendo como consecuencia directa la separación entre Estado (como constructo ahora juridizado)  y la sociedad civil.

Dicha separación no constituye un proceso automático, es con Maquiavelo en la época del renacimiento, en donde podemos encontrar la génesis del concepto de Estado el cual se sustenta en el nuevo paradigma de racionalidad y técnica política. Posteriormente los filósofos del pensamiento liberal clásico alimentaron las diferentes teorías del Estado en occidente y dieron las claves de interpretación para entender el concepto de Estado.

En ese marco, la premisa de la existencia del estado de naturaleza que requiere la creación de un contrato social, propuesta desde diferentes enfoques por los filósofos contractualistas, como Hobbes, Rousseau, y Locke dieron origen al Estado como  constructo, como comunidad imaginada, que nace de un contrato  para garantizar la libertad, la propiedad privada y la seguridad de los asociados. Luego, Sieyes,  Kelsen y Weber, aportan a la teoría del Estado moderno los conceptos de Tercer Estado (nación), el Estado como orden normativo coactivo, y el Estado como un aparato administrativo burocrático.  Este proceso es lo que Foucault denomina como la gubernamentalización del Estado[3] y ocurre paralelamente en un contexto de desarrollo del capitalismo.

En ese contexto, cuando se piensa en el concepto de Estado moderno, más allá de enunciar los elementos constitutivos de este (Territorio, población, administración, violencia legítima, orden normativo y nación), de acuerdo a todos los aportes teóricos y filosóficos de occidente, se requiere problematizar el concepto mismo. Y para ello la película que aquí se analiza, nos permite plantear la siguiente hipótesis:

El Estado moderno si bien se configuró como una comunidad imaginada, escindida de la sociedad, en el interior de la cual los individuos y sus libertades eran los puntos neurálgicos de la construcción teórica, (proceso que puede denominarse como la universalización de la individuación), en la posmodernidad el Estado terminó realizando una función, no de universalización sino de totalización en donde no existe ningún asunto que escape al poder del Estado.

En la modernidad este proceso partió de un ejercicio de un poder inicialmente sobre el cuerpo del individuo, posteriormente sobre la población, el territorio y la riqueza dando lugar al poder sobre la vida: o lo que Foucault Denomina el biopoder.  En la posmodernidad éste se perfecciona y se sirve de tecnologías acordes con un contexto de globalización y capitalismo financiero.  

Con la película V For Vendeta es posible ubicarnos en este espacio histórico, por denominarlo de alguna manera de posmodernidad, para dilucidar los elementos del Estado y su problematización en al actual contexto histórico.   
  
3     Soberanía, violencia legítima, razón de Estado y biopoder

La soberanía y el uso de la Violencia legítima[4]: En un contexto democrático parlamentario como el de Londres, la soberanía es ejercida aparentemente por el pueblo; sin embargo para el tipo de gobierno ultraconservador de la película esta soberanía no es encarnada por el pueblo, sino por el canciller Sutler quien decide sobre la vida y muerte de los ciudadanos según las razones de Estado[5].

Sin embargo, el problema radical de la película, consiste en que V con su estrategia de acción política demuestra, que la totalización a la que ha llevado el Estado puede ponerse en cuestión, retando la esencia de su poder e incluso llegando a la destrucción del régimen. Esto se sustenta en el principio de que todo individuo tiene derecho a ser individuo, y como tal tiene el derecho e incluso el deber de oponer resistencia al régimen y utilizar los medios que le sean necesarios y no por ello debe ser llamado terrorista.

En ese sentido, si bien el Estado representado por el canciller Sutler utiliza los medios de violencia necesarios para disciplinarizar al pueblo, también es legítimo el uso de la fuerza como manifestación de la soberanía del pueblo cuando este quiere retar el poder del Estado.  En este aspecto es importante traer a colación a Weber  para quien el Estado es la única fuente de derecho a la violencia; sin embargo,  la política no es otra cosa que la aspiración a participar en el poder o por lo menos influir en la distribución del mismo.  Y por lo tanto V lo que esta desarrollando no es precisamente terrorismo, al contrario lo que estaría realizando es el ejercicio de la política.

Esto entendiendo que el Estado es un sistema y por lo tanto puede es dinámico; si existe un orden, también ese orden puede ser cuestionado o incluso modificado cuando no satisfaga los intereses del pueblo. No se trata de justificar el terrorismo sino de entender que la violencia y la guerra hacen parte de la naturaleza política y social y así mismo es acto fundante[6] de los órdenes sociales y políticos.  

Biopoder
El concepto de biopoder se sustenta,  en el de la Soberanía, con base en el cual el rey dispone sobre la vida y la muerte de sus súbditos. [7] A finales del siglo XVIII se desarrolla una tecnología de poder basada  en técnicas de racionalización, sistemas de vigilancia, jerarquías, inspecciones que conforman lo que el autor denomina una tecnología disciplinaria del trabajo. A finales de este siglo y comienzo del XIX esto sufre una transformación y da lugar una nueva tecnología que recogen las técnicas disciplinarias, la integra y la modifica dando lugar a lo que Foucault denomina como anatomopolítica o biopolítica. Y es aquí donde el elemento de la población como constitutivo de un Estado nación entra a ser un asunto político y biológico de intervención.

Ahora, ya no es el individuo el objeto de intervención del Estado, es la población y para ello surge la estadística como técnica para intervenir este nuevo cuerpo de manera que se obtengan estados globales de equilibrio y regularidad, llevando a un ejercicio de poder, no solamente en términos de disciplina sino en términos de regularización. El  poder disciplinario se ejerce sobre el cuerpo y el regularizador sobre la población. La norma es el elemento que se aplica tanto al cuerpo que se disciplinariza como a la población que se regulariza.

El régimen totalitario del canciller Sutler, se fundamenta en este biopoder desarrollando técnicas de producción de miedo para garantizar la sumisión de sus ciudadanos. Igualmente desarrolla e implementa tecnologías de poder para ejercer la función de intimidación como la policía secreta, la vigilancia ininterrumpida y la constante amenaza de peligros inminentes y apocalípticos. La censura, la propaganda, y la falta de libertad de expresión son los dispositivos de sustento del biopoder. Se controla la raza y por lo tanto la vida y en esa lógica es que acabar con las minorías resulta, para el gobierno de Sitler,  un crimen necesario. En el contexto de la sociedad de la información, Sutler pasa todo el tiempo delante de un inmenso monitor desde el que dirige los discursos al país, y desde el que lleva a cabo conferencias digitales con su gabinete para tomar las medidas correspondientes y para debatir los más profundos secretos de Estado.


Conclusión

Como se observó a lo largo de la exposición de este documento, la paradoja sobre la cual se sustentó el concepto de Estado moderno en la que se concilio la escisión entre lo individual y lo público (entre sociedad civil y Estado) en una función de universalización del Estado, plantea un viraje en la posmodernidad.

La función de Estado ya no se centra en la universalización sino en la totalización. No existe asunto que escape al poder y conocimiento e intervención del Estado. En ese sentido, si bien los elementos de  soberanía, la violencia legitima, el biopoder y las razones de Estado dieron forma y contenido a éste concepto en la Modernidad, en la posmodernidad estos elementos  se perfeccionan. Y esto es lo que demuestra la película V for Vendeta: un gobierno que desde una lógica de administración total, dirige los destinos del pueblo, pero no a partir del reconocimiento de sus individuales e identidades particulares, sino a partir de la homogeneización de acuerdo a los preceptos ultraconservadores y fascistas. Lo anterior en el marco de una sociedad globalizada en donde las tecnologías de poder se perfeccionan cada vez más.

Sin embargo, la película no termina con final desalentador. El proyecto de destrucción del régimen se lleva a cabo. Si bien V muere, no muere la idea revolucionaria que encarnó. El pueblo que el 5 de noviembre del 2020 acudió a la cita de V, se había despojado de la máscara imaginaria que les había impuesto el régimen con base en la cual se desarrollo la función totalizadora del Estado. Esto es la mascara con la cual  se les homogenizó y se los obligó a despojarse de su potencial creador, de su cultura, de sus deseos y preferencias sexuales, religiosas y culturales y los llevó a la renuncia de la identidad individual. Se colocaron la mascara de V, (que caricaturiza a Guy Fawkes), pero una vez estalla el parlamento se quitan esta mascara que representó la revolución y con ello quedan libres y soberanos para la construcción de un nuevo régimen político.


BIBLIOGRAFÍA

·         FOUCAULT, Michael Clase del 1º de febrero de 1978 En FOUCAULT, Michael “Seguridad, territorio, población” Fondo de Cultura Económica, México, 2006. Págs.  107 – 13
·         FOUCAULT, Michael Clase del 1º de febrero de 1978 En FOUCAULT, Michael “Seguridad, territorio, población” Fondo de Cultura Económica, México, 2006. Págs.  107 – 138
·         FOUCAULT, Michel Clase del 1º de febrero de 1978 En FOUCAULT, Michel “Seguridad, territorio, población” Fondo de Cultura Económica, México, 2006. Págs.  107 – 138
·         WEBER, Max La política como vocación En El político y el científico Alianza Editorial, Madrid, 1998.  págs. 81-180
·         SCHMITT, Carl, Dictadura comisarial  y Teoría del Estado, En La Dictadura”. Alianza Editorial, Madrid, 1985 Págs. 32-74
·         Ficha técnica de la película.


[1] Fawkes fue uno de los trece católicos resentidos que ansiaba poner fin a la persecución de los católicos ingleses por parte del rey Jacobo. El objetivo consistía en crear una situación de caos y desorden en el país, que condujese a la instauración de un nuevo régimen político y monárquico partidario de la causa católica. El veterano soldado Fawkes era todo un experto en explosivos, y pasó a desempeñar un papel fundamental en el plan del grupo. Los conspiradores alquilaron un sótano debajo de la Cámara de los Lores, donde almacenaban los explosivos mientras aguardaban la apertura del parlamento. Al incorporar más hombres a la conspiración el secreto comenzó a correr peligro. Hasta que una carta anónima entregada a Lord Monteagle —que era católico—, advirtiéndole de que no asistiera a la apertura oficial del Parlamento, echó todo el plan por la borda. La noche del 4 de noviembre descubrieron a Fawkes en el sótano, le arrestaron y le llevaron en presencia del rey. Ante la cruel tortura quebrantó su silencio y reveló el ambicioso plan. Fawkes y el resto de conspiradores fueron ahorcados, destripados y descuartizados en público, como era costumbre hacer con los traidores en aquella época. Desde entonces cada 5 de noviembre se encienden hogueras y se lanzan fuegos artificiales que iluminan toda Inglaterra para rememorar el fracaso de la conspiración que pretendía derrocar al rey y a su gobierno. Se venden máscaras de Fawkes en todo el país, y se prende fuego a muñecos del conspirador o “Guys”. http://wwws.warnerbros.es/vforvendetta/. Consultado el 31 de marzo a las 9:00 p.m.
[2]           La película tiene su antecedente en un comic, en el que  Moore y Lloyd recrean la historia de V de Vendeta influenciados por el Gobierno de Margaret Tacher que representa esos principios del Estado policía y fascista británico.
[3] La relación compleja entre territorio, riqueza y territorio lleva a plantear que el problema del Estado en la modernidad, es el problema del gobierno de esas tres variables, las cuales se relacionan de diferentes maneras y con diferentes grados de complejidad. Desde esa perspectiva Foucault plantea una historia de la gubernamentalidad y por esta entiende:
El conjunto constituido por las instituciones, los procedimientos análisis y reflexiones, los cálculos y las tácticas que permiten ejercer esa forma bien específica, aunque muy compleja, de poder que tiene por blanco principal la población, por forma mayor la economía política, y por instrumento técnico esencial los dispositivos de seguridad.
Preeminencia del tipo de poder que llamamos gobierno sobre todos los demás
Resultado del proceso en virtud del cual el estado de justicia de la edad Media se convirtió en administrativo y de esta manera se gubernamentalizó.
Desde esta posición el autor considera que el problema no es la estatización de la sociedad sino su gubernamentalización. Esta que comenzó desde el siglo XVIII y para lo que Maquiavelo fue decisivo en lo teórico-pragmático. Tomado de la reseña de Foucault, FOUCAULT, Michel Clase del 1º de febrero de 1978 En FOUCAULT, Michel “Seguridad, territorio, población” Fondo de Cultura Económica, México, 2006. Págs.  107 – 138

[4] A partir de la pregunta: ¿Qué es la política?, Weber responde que es la dirección o la influencia sobre la dirección de una asociación política, esto es, al Estado. Este sociólogo, desarrolla el concepto de Estado como la asociación política que posee la violencia física. Esta se constituye en su medio específico. Esta asociación política de individuos libres se realiza sobre un territorio y es el Estado el que reclama para sí el monopolio de la violencia legítima. Tomado de reseña para clase de teoría del Estado Febrero de 2008.
[5] En el estado moderno con la influencia de los antimaquiavelicos surge el concepto de razón de Estado. Este sustenta en una racionalidad instrumental en donde no importa los medios que utilice el soberano, se requiere es la eficacia en el cumplimiento de los fines del Estado. En ese marco el estado utiliza técnicas como por ejemplo la dictadura comisarial para despojarse de las regulaciones normativas y poder decidir en un periodo de tiempo sin las restricciones del orden jurídico. A este respecto Schmit plantea:   “Lo que aquí importa no son ya consideraciones jurídicas, sino solamente el medio apropiado para lograr un éxito concreto en un caso concreto” (…) “De ahí que precisamente en la dictadura, domine exclusivamente el fin, liberado de todos los entorpecimientos del derecho y solamente determinado por la necesidad de dar lugar a una situación concreta. Donde existe por principio un interés exclusivamente técnico por las cosas estatales y políticas, las consideraciones jurídicas pueden ser igualmente inconvenientes e imprácticas.” SCHMITT, CarlLa Dictadura, Editorial Alianza,  Madrid, 1985  Págs. 32-74
[6] “Yo creo que la historia, tal como la vemos funcionar en el siglo XIX, o al menos en la primera mitad del siglo, utiliza las dos grillas de intelegibilidad: la que se despliega a partir de la guerra inicial, que va a atravesar todos los procesos históricos y los animará en todos sus desarrollos, y otra grilla que va a remontarse desde la actualidad del presente, la realización totalizadora del Estado, hacia el pasado, para reconstruir génesis. De hecho ninguna de las dos grillas funciona nunca sin la otra: siempre se las utiliza casi a la par, siempre van al encuentro una de la otra, se superponen en mayor o menor  medida, se entrecruzan parcialmente en sus confine. En el fondo tenemos una historia, que se escribe, por un lado, en forma de dominación – con la guerra como segundo plano- y, por el otro, en forma de totalización, con la emergencia del Estado por el lado del presente o, en todo caso, en la inminencia de lo que pasó y lo que va a pasar. FOUCAULT, Michael Clase del 10 de Marzo de 1976 En FOUCAULT, Michael “Defender la Sociedad” Fondo de Cultura Económica, México, 2006. Págs.  107 – 138
[7] “Desde el siglo XVIII (o en todo caso, desde finales del siglo XVIII) tenemos entonces dos tecnologías de poder que se introducen con cierto desfasaje cronológico que están superpuestas. Una técnica que es disciplinaria: Está centrada en el cuerpo, produce efectos individualizadores, manipula el cuerpo como foco de fuerzas que hay que hacer útiles y dóciles a la vez. Y por el otro lado, tenemos una tecnología que no se centra en el cuerpo sino en la vida, una tecnología que reagrupa los efectos de masa propios de una población que procura  controlar la serie de acontecimientos riesgosos que pueden producirse de una masa viviente de una tecnología que procura controlar (y eventualmente modificar) su probabilidad, o en todo caso, compensar sus efectos.” FOUCAULT, Michel. Clase del 17 de Marzo de 1976  En FOUCAULT, Michael “Defender la Sociedad” Fondo de Cultura Económica, México, 2000. Págs.  Pág. 225



No hay comentarios:

Publicar un comentario